Yali Romagoza es una artista interdisciplinaria cubana que trabaja en escultura en fibra, instalación, performance y video. A través de un proceso laborioso de extracción manual de hilos de lino, transforma superficies textiles en formas escultóricas que evocan la piel, el paisaje, la memoria y la presencia corporal.

Arraigada en experiencias de migración, discapacidad y desplazamiento, su trabajo explora cómo las historias físicas y emocionales quedan inscritas tanto en el cuerpo como en los entornos que habitamos. Mediante la repetición, la acumulación y la transformación material, el lino deja de ser una tela utilitaria para convertirse en una superficie viva marcada por la tensión, la vulnerabilidad, la ruptura y la reparación.

Las esculturas de Romagoza oscilan entre la abstracción y la corporeidad. Pliegues, protuberancias, cavidades y acumulaciones texturales emergen a través del lento acto de deshacer la trama del tejido, sugiriendo huellas de carne, topografías, erosión y crecimiento. Informada por su experiencia viviendo con Displasia Cleidocraneal (CCD), su obra investiga la visibilidad, la resiliencia y las maneras en que los cuerpos son moldeados por fuerzas sociales, emocionales y físicas.

Extendiéndose con frecuencia más allá de la pared hacia la instalación, la performance y la imagen en movimiento, su práctica examina la relación entre cuerpo y paisaje, considerando cómo el trauma, el trabajo, la memoria y la supervivencia dejan huellas duraderas en ambos. Las obras resultantes funcionan como archivos materiales: espacios en los que la ausencia adquiere presencia y la transformación emerge a través de la repetición.

En el centro de su práctica se encuentra una investigación continua sobre cómo los cuerpos, las historias y los paisajes se moldean mediante la ruptura y la reparación.

¿Qué posibilidades emergen cuando el cuerpo es reimaginado como un paisaje?